El videojuego Assassin’s Creed Shadows está ambientado en el Japón del siglo XVI, una época muy demandada por los seguidores de la franquicia, y con esta localización, era de esperar que se lanzara como acompañamiento un producto típicamente japonés que ampliara la historia, el manga.

Norma Editorial publica en español Assassin’s Creed Shadows Historias de Iga, con el guión original de Ubisoft y el dibujo de Regujie. Un manga que hace las veces de precuela del videojuego para ampliar su historia.

El argumento nos presenta a Masayasu Fujibayasi un samurai campesino del clan Iga, en al año 1560, unos 20 años antes del videojuego, que tras una incursión de unos bandidos contra su aldea, conoce a los shinobi (o ninjas en el vocablo popular español) Hattori Hanzo y Momochi Sandayu. Al verles combatir para salvarles, desea que le entrenen también como shinobi, lo que consigue gracias a su perseverancia. Poco después aparecen los Asesinos Álvaro Catarribera y su aprendiz Tsuyu, que les advierten que los Templarios quieren hacerse con el control de Japón y conseguir 3 reliquias sagradas de Japón. Deberán unir fuerzas para luchar contra la Orden y poco a poco la historia irá llegando al inicio del videojuego.

No es necesario haber jugado al videojuego para disfrutar de la obra, pero los conocedores de la saga podrán apreciar que Masayasu es Nagato (padre de la protagonista Naoe) que suponemos que cambiará su nombre a lo largo del manga, Tsuyu es su madre y suponemos que también veremos las vicisitudes de su amor y desamor junto a Hanzo y el triangulo “amoroso”, bastánte frecuente en los mangas.

El dibujo tiene un estilo bastante característico, muy propio de su autor que principalmente se dedica a ilustrar zombies según su perfil en redes sociales, pero encaja perfectamente con el momento oscuro de la historia de Japón que acontece. Señalar también una mezcla de estilos japoneses, donde observaremos tanto los ojos enormes con grandes pupilas de Tsuyu, como caras más cuadradas y ojos muy rasgados de Hanzo. Mencionar que es un gran acierto como se ha representado la vista de águila, en la que los ojos cambian de color. Las escenas de acción están bien representadas y se ven las líneas de movimientos que hace sentir la imagen en movimiento, cabe destacar algunas viñetas con varios movimientos consecutivos que se representan bien en la misma.

La traducción por parte de Victor Gomà es perfecta, adaptando muy bien la terminología de la saga y añadiendo notas al pie sobre términos importantes pero que mejor no traducir (por ejemplo Hinomoto, término antiguo para referirse a Japón)

Este tomo tiene una presentación en tapa blanda con sobrecubierta con una excelente ilustración de Tsuyu en portada y donde destaca la tipografía de “Historias de Iga” hubiese sido bonito tener esas letras en relieve o brillantes pero no ha podido ser.

En conclusión, Assassin’s Creed Shadows Historias de Iga sirve de precuela del videojuego ambientado en Japón, que encantará a cualquier fan de la saga por la esencia de Asesinos que tienen de por sí los shinobi, además de colaborar con la Hermandad para acabar con los Templarios, además conoceremos los orígenes de Naoe, la protagonista del videojuego. Además, el manga es disfrutable para cualquier fan de los shinobi, la infiltración y el Japón Feudal. Una compra asegurada que te dejará con ganas de leer el segundo y último tomo que está por llegar.

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